Todavía no hace una semana que mi vida ha comenzado otra nueva etapa. Eso implica necesariamente que una anterior se ha cerrado o poco a poco lo va haciendo. En concreto fue el 17 de Septiembre de 2013. Ese día, a media mañana, entró el director/dueño de la empresa en la que he trabajado los últimos 10 años y pico de mi vida. No suele venir por nuestra oficina, por lo que su visita y las caras de sus acompañantes presagiaban que esta etapa de mi vida laboral y personal tocaba oficialmente a su fin.
En esa misma fecha otros
compañeros recibieron la misma noticia y uno a uno fuimos pasando por el
despacho de oficialización del finiquito laboral y de unos
años muy importantes en nuestras vidas. En esta empresa nos hicimos
adultos, muchos nos comprometimos con nuestra actual pareja y también con
algún banco, casi de por vida, para tener una casa en la que vivir. Algunos tuvimos a nuestros hijos, que empiezan a hacerse mayores. Fue un
momento intenso, impactante. A pesar de que la situación entraba dentro de lo probable (mucho), los momentos en que se escenificó la
oficialización de la defunción de la pasada etapa fueron momentos tensos
y emotivos.
Personalmente no me invadió la pena, hubo otras emociones pero esa creo que no fue una de ellas. Muchos recuerdos compartidos y muchas horas de trabajo y muchos retos superados. También alguna decepción. Me concedí unos días de "luto" para digerir la nueva situación y dar tiempo a que las sustancias que emanaban de mi cuerpo se posaran, acomodaran y poco a poco se diluyeran. Aún con mi carácter optimista y emprendedor, no puedo negar que una sensación de vértigo me invadió al pensar en que ya no tenía horarios, ni sueldo "indefinido", ni ocupaciones más o menos impuestas por terceros. Ahora estaba solo. Con mi mujer y familia apoyándome, pero la pelota claramente vuelve a mi tejado y es el momento de tener calma, claridad y determinación.
Estos días los he empleado en recopilar papeles y tramitar solicitudes. Una vez resuelta mi situación laboral, esto es, inscrito como demandante de empleo y solicitada la prestación por desempleo, toda mi atención y esfuerzo se dedicarán a planificar mi nueva etapa, mi brumoso futuro. Es decir a vivir mi presente para llegar a dónde decida llegar. Ese es el primer paso de cualquier viaje, es imprescindible definir a dónde quiero llegar, qué espero del resto de mi vida, tanto personal como laboralmente. Si no se a dónde voy, difícilmente podré dar más pasos, o los daré en círculos.
Una de las funciones de este blog es esa, servirme de herramienta para organizar mis pensamientos e ir creando una narración de este viaje que pueda ayudarme más adelante cuando las circunstancias cambien y nuevas dudas aparezcan, con ellas emociones y miedos quizás. También me gustaría que sirviese de ayuda para otras personas que transiten por estos mismo lugares que ahora me encuentro. Paseando cerca del abismo de la incertidumbre tratando de construir un puente entre el ahora y un futuro que esperemos sea mejor. Estoy seguro de que así será.
Las entradas que tengo previsto publicar estarán relacionadas con temas prácticos, como información acerca del paro y demás, y también reflexiones personales sobre mi situación y quizás por analogía la de otras muchas personas que puedan identificarse conmigo. Todos con nuestras circunstancias particulares y unidos por la incertidumbre y la necesaria ilusión para continuar.
Además de desempleado soy estudiante de grado de Psicología en la UNED y esto quizás me proporciona una visión un tanto más amplia de todo lo que está ocurriendo y lo que queda por venir. También me he interesado por el Coaching como herramienta o vehículo para alcanzar metas y objetivos. Actualmente y desde hace unos meses estoy estudiando para obtener la Certificación Internacional Homologada en Coaching y ejercer esta profesión tratando de ayudar a personas a manejarse en situaciones como la actual. Sin duda, el despido es una oportunidad en este sentido, ya que me permite pasar por situaciones similares a las de futuros coachees. No me cabe duda de que me enriquecerá como persona y como futuro profesional. Esas metas (el grado de Psicología y la formación en Coaching) ya me las había fijado antes de encontrarme con el abismo y sigo trabajando para lograrlas, ahora he de integrarlas en mi nueva situación. Adaptar mi interior al exterior.
Todo se mueve, nada permanece. Del cambio surgen nuevos eventos. Es la única constante en este universo. Estoy eWolucionando y no me voy a resistir, es inútil.
Fotografía: Nicolas Raymond from freestock.ca
Además de desempleado soy estudiante de grado de Psicología en la UNED y esto quizás me proporciona una visión un tanto más amplia de todo lo que está ocurriendo y lo que queda por venir. También me he interesado por el Coaching como herramienta o vehículo para alcanzar metas y objetivos. Actualmente y desde hace unos meses estoy estudiando para obtener la Certificación Internacional Homologada en Coaching y ejercer esta profesión tratando de ayudar a personas a manejarse en situaciones como la actual. Sin duda, el despido es una oportunidad en este sentido, ya que me permite pasar por situaciones similares a las de futuros coachees. No me cabe duda de que me enriquecerá como persona y como futuro profesional. Esas metas (el grado de Psicología y la formación en Coaching) ya me las había fijado antes de encontrarme con el abismo y sigo trabajando para lograrlas, ahora he de integrarlas en mi nueva situación. Adaptar mi interior al exterior.
Todo se mueve, nada permanece. Del cambio surgen nuevos eventos. Es la única constante en este universo. Estoy eWolucionando y no me voy a resistir, es inútil.
Fotografía: Nicolas Raymond from freestock.ca

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